Back in Valpo

No he ido demasiadas veces a Valparaíso. He estado ahí en distintos años, en distintos meses y con distintas personas. Así, Valparaíso no es para mí un lugar fijo, mucho menos quieto. Ninguna de las veces se ha visto ni se ha sentido igual que la anterior.

Esta última vez era miércoles, casi al final del otoño, y llegamos allá a las 9 de la mañana. El cielo se veía azul, el sol brillaba full y el clima era cálido, en contraste con un Santiago nublado, gris y frío.

Después de completar las tareas, quedó el tiempo justo para tomar el ascensor y subir a dos de mis cerros preferidos: el Cerro Concepción y el Cerro Alegre. La vista de la costa desde los cerros resulta increíble, y las casas y paseos que albergan son un deleite para los más curiosos.

Lo que hay que ver: la arquitectura antigua y llena de color, complementada por el street art más interesante.

Lo que hay que hacer: tomarse la foto en la escalera de piano de la Calle Beethoven (Cerro Concepción) y visitar alguno de los —inesperadamente— modernos cafetines, como el Café Leche (Templeman #365, Cerro Concepción).

Lo que hay que comprar: los más lindos souvenirs en la tienda Valpostal (Urriola #678, Cerro Alegre) y una de las obras del artista Cuelli Mangui (Paseo Atkinson, Cerro Concepción).

Me da curiosidad saber cómo será mi próxima vez.

IMG_8875 IMG_8876

IMG_8874 IMG_8813

IMG_8872 IMG_8873

IMG_8812 IMG_8804

IMG_8856 IMG_8796

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s